EL ORIGEN

Las primeras plantaciones dedicadas al cultivo de la trufa datan aproximadamente de 1856 en Francia. Los primeros árboles truferos se plantaron a principios del siglo XIX por Joseph Talon en los bosques de la localidad francesa de Luyeron Valley, ya en dicha época esta zona era famosa por su abundante producción de trufas silvestres. La estrategia de Talon consistió en que las esporas de trufa ya presentes en la zona “infectarían” a los nuevos árboles. Su técnica funcionó pero no dio resultados notables.

 

Pero cuando la filoxera, un insecto que se alimenta en las raíces de las vides, devastó los viñedos franceses 1868, los campesinos se vieron abocados a buscar una alternativa. Imitaron a Talon y plantaron bosques enteros de encinas. Comenzó la conocida “Edad de Oro de las trufas en Francia”. Ya en el siglo XX, dos guerras mundiales y la despoblación hacía las ciudades perjudicaron terriblemente a la producción de trufa.  Científicos franceses, a finales de los años 70, patentaron un método para cultivar trufa negra que todavía se mantiene en total secreto.

 

Los cultivadores afirman que el secreto está en plantar en un suelo alcalino, con dosis

periódicas de lluvia y temperaturas que no superen los 21 grados de media diaria y en controlar con total precisión los factores ambientales a los que se encuentran expuestos el árbol y la trufa, incluyendo entre otros la temperatura, la luz, la humedad, los nutrientes del suelo y la aireación del suelo.  Todos estos factores contribuyen a que tambien sea difícil su búsqueda

 

Cuándo y por qué las trufas proliferan en un lugar continúa siendo un misterio. Nosotros desde Tuberturol le vamos a contar un secreto, nuestro secreto.

 

Fuente: THE NEW YORK TIMES Cultivating a Mystique By JANE BLACK

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